¿Es buena idea vivir solo?: consejos para la auto convivencia

Agustina Oct 10, 2013
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Aunque actualmente no confiemos en la precisión del último censo, son muchas las estadísticas que confirman una realidad comprobable por nuestra propia cuenta. Por ejemplo, el aumento de los “hogares unipersonales”. Si hace diez años atrás eran 480.647 las personas que vivían solas, en 2012 esta cifra aumentó a 704.790. En porcentaje, subió desde 11,61% a 14%. Dentro de estas 700 mil personas, no son pocos los estudiantes universitarios. Es el caso de Patricia, periodista que luego de pasar varios años conviviendo con otros amigos, vive sola desde hace tres años. Para ella, algo importante es que el cambio no sea tan drástico. “Es aconsejable vivir primero con amigos un tiempo. Sirve para ir conociendo tus mañas, las del resto y para acostumbrarse al pago de cuentas, saber cuánta plata necesitas o incluso tener las primeras discusiones de convivencia”, asegura.  “Por ejemplo, yo pasé la etapa de odiarnos con mis amigos, hasta que nos aceptamos. Luego nos odiamos nuevamente y supimos que era hora de vivir solos”, agrega. Otro en esta situación es Rodolfo, estudiante de Medicina que ha vivido solo la mayor parte de su vida universitaria. “Lo primero que se me viene a la cabeza como consejo, es que si eres universitario y te toca vivir solo, hay que tener criterio formado”. Algo en lo que coincide Carlos, estudiante de Ingeniería Civil: “Vivir solo es hermoso, pero se requiere cierto grado de madurez”. “No hay que preocuparse si empiezas a hablar solo”, dice el futuro médico. Porque si bien no tener a nadie con quien pelearse por los platos sucios parece una gran ventaja, también se vuelve un punto en contra si es que eres de las personas que necesita sociabilizar constantemente. Si fuiste hijo único quizás estás acostumbrado a pasar más tiempo solo, pero por otro lado, si siempre conviviste con más hermanos, puede que lo único que quieras es que nadie te moleste. Por eso, dependerá mucho de la personalidad de cada uno. “Si no te gusta vivir o estar solo, es mejor que sigas viviendo con amigos, no te obsesiones con la idea, porque algunos simplemente no pueden vivir solos y está bien, no hay que ponerse una pistola en la cabeza”, opina la periodista. Pero si eres de los que no tiene problemas con la soledad, son varias las comodidades. “Empiezas a agarrar mañas, como ducharte con la puerta abierta”, recuerda Rodolfo. Mientras Patricia cree que se puede “disfrutar de hacer lo que quieras: cocinar desnudo, no lavar, y después lavar mucho, invitar a quien quieras o no abrirle la puerta a nadie. Sólo lucharás con fantasmas que son sombras en las noches o cosas así. Sobrevivirás”. Pero más allá de las múltiples ventajas, también hay que recordar las responsabilidades. Aunque suene obvio, no está de más recordar que se debe “ser responsable y ordenado con las cuentas”, recalca Carlos. Nadie va a pagarlas por ti ni te va a recordar que ya se acerca la fecha de cancelar los gastos comunes. Por otro lado, es útil “aprender un poco de electricidad, en caso de que falle algún interruptor o saber algunas cosas de gasfitería”, agrega. Por último, vivir solo no es sinónimo de ser un ermitaño. Por ejemplo, no tendrás que consultarle a nadie si quieres llevar visitas y tu disponibilidad social solamente dependerá de ti. Tampoco implica necesariamente gastar mucho más que si compartieras los gastos. Hoy la oferta inmobiliaria es amplia, y son varios los departamentos de un ambiente a precios más que razonables. Y aunque requiere asumir varias responsabilidades, lo cierto es que es una experiencia enriquecedora. “Lejos la mejor decisión, no cambiaria mi independencia por nada”, concluye Patricia. ¿Crees que es una buena idea irse a vivir solo?