💼 100 Situaciones Tragi-cómicas que Solo Pasan en los Trabajos para Estudiantes 😂📚

Compartir:
situaciones que pasan en trabajos para estudiantes

Si no lloras, te ríes... y mejor ríete

Ser estudiante ya es una odisea digna de Netflix. Pero si le sumas un trabajo part-time, full-time o “explotation-time”, entras en una dimensión desconocida donde el café reemplaza al agua, las ojeras son parte del look y los turnos se mezclan con las pruebas como si fueran un mismo infierno compartido.

¿Trabajar y estudiar al mismo tiempo? Claro que se puede… si además te vuelves experto en dormir de pie, estudiar en el baño y sobrevivir con lo que tengas en la mochila. Por eso, hicimos esta lista con 100 situaciones tragi-cómicas que sólo entenderás si alguna vez te pagaron con comida o imprimiste tu tesis en la pega.

Prepárate para reír, llorar, sentirte identificado y compartir esta nota con ese compañero que no duerme desde primer semestre. Porque si algo nos une a todos los universitarios trabajadores, es el caos... y las papas fritas frías 🍟.

  1. Llegar a clases directo desde la pega, oliendo a fritura y con uniforme.
  2. Estudiar para una prueba en la parte trasera del local de comida rápida.
  3. Que el jefe crea que “porque eres joven” puedes doblar turno sin chistar.
  4. Sacar la cuenta de si prefieres dormir o comer en tu break.
  5. Inventar excusas para cambiar turno el mismo día de una entrega.
  6. Ese cliente que cree que eres su psicólogo y te cuenta toda su vida.
  7. Que te pidan disponibilidad completa… y tú vas tres veces a la semana a clase.
  8. Imprimir trabajos de la U en la impresora del trabajo, como ninja.
  9. El clásico “te pago con comida” en vez de con plata.
  10. Tener que sonreírle al profe en la mañana después de una noche cerrando caja.
  11. Cuando te piden que hagas “horas extras” no pagadas… por espíritu universitario.
  12. Caerte dormido en el baño del trabajo.
  13. Que te digan “aprovecha que estás joven” mientras tú mueres por dentro.
  14. Hacer trabajos grupales desde la caja registradora.
  15. Casi llorar cuando llega tu reemplazo y puedes irte a estudiar.
  16. Soñar que estás atendiendo... ¡y despertar en plena clase!
  17. Responderle “¿con bebida o sin bebida?” al profe por inercia.
  18. Usar la bandeja del local como mesa de estudio.
  19. Que te toque un turno doble justo antes de un certamen.
  20. Hacer resúmenes mientras estás en el baño del mall.
  21. Aprender a hacer trabajos en el celular porque nunca estás en casa.
  22. Correr al paradero con el uniforme y la mochila al hombro.
  23. Sentarte en la micro, cerrar los ojos y despertar en la terminal.
  24. Perder la cuenta de cuántos cumpleaños te perdiste por trabajar.
  25. Despertar, no saber si vas a la U o al trabajo, y dudar existencialmente.
  26. Que tu única vida social sea con tus compañeros de pega.
  27. Tener compañeros 20 años mayores que tú y que te traten como hijo.
  28. Usar el uniforme como disfraz para Halloween porque no tienes tiempo.
  29. Ese cliente que te pregunta “¿y qué estudias?” como si le importara.
  30. Que tu crush de la U te vea con la gorra del local de comida rápida.
  31. Soñar con renunciar... pero recordar que necesitas la plata.
  32. Pagar la mensualidad de la U con propinas.
  33. Llorar en silencio al ver tu horario de clases + turnos de trabajo.
  34. Ver cómo tus amigos carretean mientras tú lavas loza a las 2 am.
  35. Que tu jefe diga “pero si estudiar no es tan difícil”.
  36. Hacer un PowerPoint desde el celular en la sala de descanso.
  37. Comer papas fritas frías porque no alcanzaste a almorzar.
  38. Aprender a fingir energía mientras mueres por dentro.
  39. Estudiar en el metro, con un ojo cerrado por el sueño.
  40. Que tu único momento libre sea para ducharte.
  41. Ir a rendir una prueba con olor a hamburguesa.
  42. Pedir cambiar turno por un examen y que te digan que no es prioridad.
  43. Correr por todo el mall buscando señal para subir un trabajo.
  44. Que te lleguen WhatsApps de la pega mientras estás dando una prueba.
  45. Descubrir que no sabes en qué día vives.
  46. Despertar antes que el sol para estudiar antes del turno.
  47. Aprender a dormir en cualquier parte: silla, piso, micro...
  48. Que tus compañeros se sorprendan de que trabajas “tanto”.
  49. Pasar de la sala de clases al horno de la cocina sin escalas.
  50. Soñar con clientes que reclaman por ketchup.
  51. Leer apuntes mientras barres el local.
  52. Ser el maestro del multitasking: atender + estudiar + no morir.
  53. Que te pregunten si vas a la U “solo por el cartón”.
  54. Que la propina del día no alcance ni para el pasaje.
  55. Que tus profesores no crean que trabajas y no te den prórrogas.
  56. Ser el único de tu grupo que trabaja y sentirse culpable.
  57. Responder correos académicos desde la máquina de café.
  58. Ver tu cuenta bancaria con $350 y preguntarte si vale la pena.
  59. Cambiar de uniforme en baños públicos a toda velocidad.
  60. Aprender a no llorar cuando te toca el cierre y tienes prueba a las 8 am.
  61. Conocer todos los enchufes ocultos del trabajo para cargar el notebook.
  62. Tener un mini breakdown existencial en tu hora de colación.
  63. Pegar tus apuntes con masking tape en la cocina.
  64. Ser el meme viviente de “no tengo tiempo para nada”.
  65. Desarrollar la habilidad de estudiar con ruido, música y gente gritando.
  66. Que tu jefe te diga que “la U no es excusa”.
  67. Ver Netflix solo mientras lavas loza... sin audio, con subtítulos.
  68. Que tu compañero de trabajo no entienda por qué estudias "cosas raras".
  69. Sacarte un 7 en una prueba que estudiaste en el baño.
  70. Tener amigos que creen que exageras… hasta que te acompañan un día.
  71. Querer renunciar todos los lunes.
  72. Que tu almuerzo sea un café y una galleta de máquina.
  73. Celebrar que te pagaron… hasta que pagas la U y quedas en cero.
  74. Sentir que vives en un loop eterno de pega y estudio.
  75. Que el uniforme del trabajo ya no se te salga ni con cloro.
  76. Olvidarte de cómo se llama tu carrera después de tantos turnos.
  77. Hacer trabajos de grupo tú solo porque nadie entiende tu horario.
  78. Que tu pololeo sobreviva solo porque estudian y trabajan juntos.
  79. Usar los breaks para dormir apoyado en la mesa.
  80. Rezar por un turno que no sea en semana de pruebas.
  81. Tener más conocidos en el trabajo que en tu carrera.
  82. Responder una prueba creyendo que estás en el trabajo.
  83. Preguntarte si estudiar vale tanto sacrificio… justo antes de ir a clase.
  84. Llenarte de stickers en el cuaderno con frases motivacionales.
  85. Que tu jefe sea más exigente que el profe de tesis.
  86. Ver a tus compañeros de curso con ropa linda mientras tú andas con gorro de cocina.
  87. Aprender a decir “todo bien” cuando todo está mal.
  88. Saber exactamente cuánto cuesta un kilo de arroz, pero no recordar qué día es hoy.
  89. Vivir con ojeras y orgullo.
  90. Aprender a sonreír mientras tu alma está en modo “pantalla azul”.
  91. Sentir que trabajas para pagar para seguir trabajando.
  92. Que tu único día libre sea para hacer un trabajo grupal.
  93. Tener tu mochila lista con uniforme + cuadernos + comida + sueño.
  94. Comer pan con vienesa a las 3 de la mañana como premio por sobrevivir.
  95. Hacer trabajos a último minuto... y aún así sacar buena nota.
  96. Pedir vacaciones solo para poder avanzar en la U.
  97. Ser experto en administrar el tiempo... de los demás.
  98. Que el cansancio sea tu estado base.
  99. Mirar tu sueldo y pensar “bueno, al menos me alcanza pa’ un completo”.
  100. Reírte mientras lees esta lista porque ¡TODO ESTO ES VERDAD!