Este es un tema que siempre está presente en la U. Sea la carrera que sea, siempre hay hombres y/o mujeres gays por los pasillos de toda universidad. Si bien hay algunos que muestran abiertamente al mundo su opción sexual, siempre están aquellos de cuales sólo “se comenta” que es gay por su forma de ser, cuandoo en realidad no es nada confirmado De mi experiencia, puedo decir que a lo largo de mi vida me he rodeado constantemente de personas gays, y resulta que en la mayoría de estas personas he encontrado a excelentes amigos en los que puedo confiar a ojos cerrados. Es por eso que, al entrar a la universidad, me topé con compañeros homosexuales, y todo bien por mi parte, de hecho tengo una muy buena relación con ellos. La lata de todo esto que es que nunca faltan los homofóbicos, que les hacen burlas a personas que ni siquiera conocen o saben cómo son realmente. En mi U, tengo los típicos compañeros “zorrones” que son los que casi siempre les tienen asco a los gays, y se esmeran en hacer correr rumores sobre ellos, que muchas veces ni siquiera son verdad, con el único objetivo de mofarse de la condición sexual de otro. Los profes también en diversas ocasiones muestran su rechazo a la homosexualidad, y de la manera más injusta de todas: poniendo malas notas a aquellos de los que sospechen que son gays, o también haciéndoles comentarios mala onda, con tal de hacer sentir mal a quien sea que demuestra su opción sexual. Es una pena que en Chile todavía exista esta inmensa discriminación. Yo creo que más que nunca, al entrar a la universidad debemos estar concientes de que nos encontraremos con todo tipo de personas y personalidades, y tenemos que ser lo suficiente maduros como para “convivir” de la mejor manera con nuestros compañeros. No juzgo a aquellos que son homofóbicos, puede que tengan sus razones, y está bien, pero no por eso hay que tener una actitud tan baja como para hacer sentir mal a las personas que tienen una opción sexual distinta a la de ellos. Estamos en un mundo libre, cada cual hace lo que quiere con su vida. Si alguien quiere prostituirse, que lo haga; si alguien quiere drogarse, también está en todo su derecho. A lo que voy es que a que los gays tienen la libertad de mostrarse como quieran al mundo, y hay que respetarlos, porque sólo así se puede lograr una mejor mentalidad común, no tan cerrada y ciega como la que existe.