12 cosas que sólo entenderán los que tienen pocas clases a la semana

Francisco Valenzuela Nov 21, 2015
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Pobres de aquellos que tienen clases toda la semana desde las ocho de la mañana a ocho de la tarde, con apenas un break a medio día para comer, no como esos zánganos que con suerte tienen dos ramos, uno el lunes a las cuatro y el otro el jueves a las once, pudiendo disfrutar en el intertanto de la vida. Ya sea porque ya no les quedan muchas clases antes de titularse o porque se echaron años como idiotas y ahora deben recuperar terreno, no faltan esos flojos que ya ni se aparecen por la U por no tener nada que hacer. A continuación te resumo 12 cosas que sólo entenderán aquellos que tienen pocas clases a la semana, seres que parecen perdidos en el limbo universitario a la espera de volver a renacer.

1.- Tengo que ir a todas las clases

¿Y si no voy? Sería mucha la flojera si falto de nuevo, no tendría ni clases en la semana, looser total.

2.- Voy a inscribirme en cursos extra programáticos

A ver si puedo rellenar los espacios en blanco de mi horario.

3.- Voy a eximirme de todo

Ahora sí que sí me saco puras buenas notas, cómo no si tengo tiempo de sobra (cuek).

4.- Voy a adelantar estudio y la tesis

Mejor me pongo a repasar materias los días que no hago nada a ver si apuro mi egreso.

5.-Echo de menos a mis amigos

¿Qué estarán haciendo los compas? Pucha ahora me pierdo todos los panoramas, ni los veo.

6.- De la casa a la U y viceversa

Hay tan poco que hacer que pasas más tiempo en el hogar, como perno.

7.- ¿Y pago por esto?

¡Qué estafa! ¿Y debo gastar lo poco que tengo en dos o tres cursos?

8.- A reciclar cuadernos usados

Y para qué me voy a comprar nuevos este semestre, mejor reciclo.

9.- Deberían dejar adelantar

De seguro es culpa de la malla, esta maldita y anticuada malla que nos deja estos vacíos absurdos.

10.- Tal vez debería estudiar una carrera paralela

Aprovechando el vuelo digo yo (esto lo pensamos pero difícilmente se lleva a cabo).

11.- Ahora sí que tengo tiempo para el carrete

Lamentablemente estás como en otro planeta y no siempre sabes cuáles son los panoramas.

12.- ¿Y tú? Pensé que te habías ido de la carrera…

Solemos escuchar, cada vez que nos encontramos con un amigo con el que ya no compartimos ramos.